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A pedal o a caballo también se llega al Obradoiro: más de 22.500 peregrinos eligen las alternativas a caminar

Aunque los peregrinos a pie a Compostela son inmensa mayoría, la bicicleta o el caballo ganan adeptos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 (EUROPA PRESS)

En lo que va de año, el 94% de los peregrinos que consiguieron la 'compostela' lo lograron tras llegar al a pie Obradoiro una vez cubiertos los 100 kilómetros de rigor. Esa es la distancia que también se exige a los peregrinos que escogen el caballo para moverse, una modalidad que en lo que va de 2022 eligieron 529 personas, según los datos de la Oficina del Peregrino a mediados de octubre.

Fueron más los peregrinos llegados a Santiago impulsados por sus bicicletas, a los que se pide un mínimo de 200 kilómetros si quieren llevarse a sus casas la acreditación oficial de haber hecho el Camino de Santiago.

En total, unas 22.000 personas eligieron la bicicleta para peregrinar a Compostela en el segundo año de este Xacobeo bianual. Son casi 3.000 más que en todo 2019, año de récord hasta la fecha en volumen de peregrinos totales aunque por debajo de las 32.000 personas que hicieron el Camino en bicicleta en 2010, último Año Santo.

Son menos pese al cambio sustancial vivido en el mundo del pedal en la última década: la popularización de la bicicleta eléctrica. El pedaleo asistido permite afrontar el escarpado terreno de las rutas jacobeas con más garantías de no sufrir en exceso las pendientes, que, en el caso del Camino Francés, dan un descanso por las llanuras de Castilla pero obligan a subir montañas antes de entrar en el continuo 'sube y baja' de Galicia.

En Santiago, es habitual la estampa de los peregrinos embalando sus bicicletas en cartón en las inmediaciones de la oficina de Correos en la Rúa do Franco, a poco más de 100 metros de la Praza do Obradoiro, para enviarlas de vuelta a sus casas una vez concluido el Camino.

Desde hace años, existen distintas empresas que se dedican especializadamente al alquiler de bicis para hacer el Camino. "El cliente contacta por Internet y nosotros enviamos la bici al punto donde inicia el Camino, generalmente, a un alojamiento", señala Xavi Rodríguez, gerente de Tournride.

Este negocio con sede en el Ensanche de la capital gallega encara las últimas semanas antes de echar el cierra después de una temporada muy intensa. "Hemos pasado de cero a cien", apunta este empresario en declaraciones a Europa Press en las que admite que 2022 ha sido un buen año, en el que llegaron a tener en el Camino más de 100 bicicletas.

Xavi Rodríguez aprecia un alargamiento tanto del tiempo de alquiler --"se nota que los peregrinos empiezan desde más lejos"-- como de la temporada. "En octubre nunca había habido tanto trabajo. Y, de hecho, para el año que viene esperamos que la temporada empiece ya a principios de marzo, cuando normalmente lo hacía en Semana Santa", ha aseverado.

El alquiler para unas diez etapas de Camino oscila entre los 180 y los 350 euros, en función del equipamiento (casco, alforjas, etc) y el modelo de bicicleta que se escoja. "Si tuviésemos 1.000 bicicletas eléctricas, las alquilaría todas", apunta Xavi Rodríguez, que subraya la importante demanda que existe en las bicis con pedaleo asistido.

Esta empresa compostelana incorporó por primera vez a su catálogo este tipo de bicicletas pensando en las parejas o los grupos que cuenten con personas no acostumbradas al ciclismo o que preferían no enfrentarse a un reto tan exigente en el plano físico.

"La primera vez que alquilamos una bici eléctrica fue a un cliente de Estados Unidos que había salido de un problema cardíaco y que quería compartir la experiencia con su pareja, que hizo el Camino con una bicicleta normal", señala el gerente de Tournride.

"Ahora hay algunos de los que alquilan bicicletas eléctricas que quieren hacer más kilómetros, etapas más largas. No se lo recomendamos. Les decimos que hagan etapas normales de bicicleta, de entre 40 y 50 kilómetros, y que las disfruten. Es el Camino, no el Tour de Francia", comenta Xavi Rodríguez.

A LOMOS DE UN CABALLO

Hacer el Camino a caballo puede ser menos exigente a nivel físico que a pie o en bicicleta, pero no está exento de sufrir los dolores en el cuerpo con el paso de los kilómetros si no se está habituado a montar.

"No hace falta ser un experto, pero sí manejarse un poco con el caballo. No es sólo manejar el caballo, sino que el cuerpo esté acostumbrado a montar, si no, la persona va a tener unos dolores musculares muy fuertes", asevera Manuel Muíños, fundador de Caminos Galicia, empresa que desde 1993 ha llevado con sus caballos a miles de peregrinos de todo el mundo por las rutas jacobeas.

Muíños guía a la última expedición de esta temporada, nutrida por peregrinos llegados de Menorca y de Estados Unidos, país de procedencia de la mayoría de viajeros que escojan el caballo como método para transportarse por las vías del Camino.

Uno de ellos es Gary Nentyre, de Saint Paul, capital del estado de Minnesotta. Padece una ceguera parcial, por lo que se tomó el Camino de Santiago como un reto de superación personal. "Quería tener la experiencia de hacer algo que no fuese fácil para mí. El caballo es mi forma para ver", afirma en conversación con Europa Press.

Aunque está habituado a montar todas las semanas en clases de doma clásica, reconoce que la exigencia física del Camino es distinta. "Esto es resistencia. Son cuatro o cinco horas en la montura, tienes que ser fuerte", apunta antes de subrayar que "cruzar los valles y las montañas escuchando únicamente los cascos del caballo contra el suelo" recompensa el dolor muscular.

Las etapas a caballo tienen la misma duración que una a pie, aunque los corceles están preparados para hacer hasta 40 kilómetros al día. "Pero lo normal son unos 30 por día", señala Jesús Muíños, que ha perdido la cuenta de las veces que ha hecho el Camino guiando grupos hasta el Obradoiro.

PERMISOS ESPECIALES

Para llegar frente a la Catedral a caballo es necesario contar autorización de las autoridades municipales, que restringen esta posibilidad a hacerlo a primera hora por la mañana.

Así, los grupos de caballeros deben comunicar qué día arribarán a la capital gallega y hacer el trayecto que une el Monte do Gozo con el Obradoiro --bajando por la Avenida Xoán XXIII hasta la iglesia de San Francisco-- entre las 07,00 y las 09,00 horas de la mañana.

Además, el Ayuntamiento de Santiago se reserva la posibilidad de obligar a los grupos a transitar por la ciudad escoltados por una patrulla de la Policía Local o de una dotación de voluntarios de Protección Civil.

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